Farmacos Anti-tiroideos en Embarazo
Seguridad en los fármacos antitiroideos durante el embarazo

Pregunta:

¿Cuáles son los datos de seguridad de los fármacos antitiroideos en el embarazo? ¿Cuál es el antitiroideo de elección en el tratamiento del hipertiroidismo durante la gestación?

Respuesta:

Para decidir administrar un fármaco antitiroideo a una gestante se debe considerar el riesgo de malformaciones congénitas, de hipotiroidismo y/o de bocio fetal o neonatal y la existencia de otras alternativas terapéuticas.

1) Riesgo de malformaciones congénitas. El tratamiento con carbimazol o metimazol durante el embarazo se ha relacionado con la aparición de aplasia del cuero cabelludo,1,2 a veces asociada a defectos umbilicales (persistencia del ductus vitelino). Sin embargo, no se puede asegurar que los derivados imidazólicos produzcan un síndrome teratogénico específico y su relación con la aplasia del cuero cabelludo ha sido puesta en duda por otros autores.3 Ocasionalmente se han descrito otras malformaciones como imperforación anal, transposición de los grandes vasos e hipospadias1,2 y la Food and Drug Administration (FDA) norteamericana clasifica los derivados imidazólicos en la categoría de riesgo D (existen pruebas de riesgo fetal en humanos, aunque en ocasiones los beneficios del uso del fármaco en embarazadas pueden superar los riesgos).2

El propiltiouracilo no se ha relacionado con la aparición de aplasia de cuero cabelludo, pero se han descrito otras malformaciones como luxación congénita de cadera, criptorquidia, hipotonía muscular, sindactilia de manos y pies, atresia aórtica y de coanas e hipospadias.2 No se ha podido establecer una asociación clara entre el propiltiouracilo y la aparición de estas malformaciones, aunque la FDA también lo clasifica en la categoría D.2 El propiltiouracilo no está comercializado en España pero se puede conseguir mediante una solicitud especial (como medicamento extranjero).

2) Riesgo de hipotiroidismo y/o bocio fetal o neonatal. Se han descrito algunos casos de hipotiroidismo moderado en neonatos de madres tratadas con derivados imidazólicos durante el embarazo. También se conocen dos casos de bocio, de pequeño tamaño y no obstructivo, en hijos de gestantes tratadas con carbimazol y no se conoce ningún caso con metimazol. La mayoría de casos de hipotiroidismo y de bocio neonatal se han resuelto pocos días después del nacimimiento. Tras un seguimiento a largo plazo de niños expuestos in utero a carbimazol, no se observaron alteraciones del crecimiento ni del desarrollo.4 De hecho, ambos fármacos atraviesan la barrera placentaria; el metimazol presenta una razón de concentraciones en plasma feto/materno de 0,80, que refleja que el feto está expuesto a un 0,24% de la dosis de metimazol administrada a la madre.5

El propiltiouracilo también atraviesa la barrera placentaria, pero menos que los derivados imidazólicos. Se ha descrito algún caso de hipotiroidismo fetal y de bocio, generalmente pequeño y no obstructivo, en hijos de mujeres que lo tomaron durante la gestación, que se han resuelto sin tratamiento pocos días después del nacimiento.3 La razón de concentraciones del propiltiouracilo en plasma fetal y materno es de 0,27-0,35, lo que refleja que el feto es expuesto a un 0,020%-0,025% de la dosis administrada a la madre.5

Durante el embarazo se aconseja mantener un cierto grado de hipertiroidismo materno y administrar dosis de antitiroideos ligeramente inferiores a las habituales, con el fin de evitar un posible hipotiroidismo en el feto. Durante un tiempo se había aconsejado la administración conjunta de fármacos antitiroideos y hormonas tiroideas. Actualmente esta práctica está desaconsejada, porque la administración de hormonas tiroideas puede condicionar mayores necesidades de antitiroideos y las hormonas atraviesan la barrera placentaria con dificultad.

3) Existencia de otras alternativas terapéuticas. La información disponible sobre la seguridad de los bloqueadores ß-adrenérgicos durante el embarazo procede de su experiencia de uso en el tratamiento de la hipertensión arterial. En general no se consideran fármacos teratogénicos. Sin embargo, se han asociado a otro tipo de toxicidad fetal. Algunos estudios sugieren que su administración durante un período prolongado durante la gestación (desde el primer trimestre) se ha asociado a retraso del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer. Se ha sugerido que el labetalol, que también produce bloqueo a-adrenérgico, altera menos la perfusión placentaria y se asocia a un riesgo menor.6 Los bloqueadores ß-adrenérgicos atraviesan la barrera placentaria y tras su uso se han descrito algunos casos de hipotensión y bradicardia fetal.

Conclusión:

En general se aconseja el tratamiento del hipertiroidismo materno durante el embarazo. El propiltiouracilo se considera el antitiroideo de elección, porque atraviesa la barrera placentaria en menor cuantía y porque los derivados imidazólicos se han relacionado con la producción de aplasia del cuero cabelludo. Sin embargo, para evitar el hipotiroidismo del feto se aconseja mantener un cierto grado de hipertiroidismo materno y administrar dosis de antitiroideos inferiores a las habituales. Si es posible (si los síntomas de hipertiroidismo no son muy importantes), se aconseja evitar la administración prolongada de bloqueadores ß-adrenérgicos.

Referencias bibliográficas:

1. Mujtaba Q, Burrow GN. Treatment of hyperthyroidism in pregnancy with propylthiouracil and methimazole. Obstet Gynecol 1975; 46: 282-286.

2. Briggs GG, Freeman RK, Yaffe SJ. A Reference Guide to Fetal and Neonatal Risk. Drugs in pregnancy and lactation, 4ª ed. Baltimore: Williams and Wilkins, 1994.

3. Van Dijke CP, Heydendael RJ, De Kleine MJ. Methimazole, carbimazole, and congenital skin defects. Ann Intern Med 1987; 106: 60-61.

4. McCarroll AM, Hutchinson M, McAuley R, Montgomery DAD. Long-term assessment of children exposed in utero to carbimazole. Arch Dis Child 1976; 51: 532-536.

5. Marchant B, Brownlie EW, Hart DM, Horton PW, Alexander WD. The placental transfer of propylthiouracil, methimazole and carbimazole. J Clin Endocrinol Metab 1977; 45: 1187-1193.

6. Kyle PM, Redman CWG. Comparative risk-benefit assessment of drugs used in the management of hypertension in pregnancy. Drug Safety 1992; 7: 223-234.


Autora: Antònia Agustí.
Institut Català de Farmacologia
Servei de Farmacologia Clínica
CSU Vall d'Hebron.